Escribime pronto (no esperes al control) si aparece:
- Pérdidas de orina nuevas, o que vuelven después de haber mejorado.
- Sensación de peso, bulto o «algo que se asoma» en la zona genital.
- Dolor en las relaciones, o imposibilidad de retomarlas.
- Urgencias que empiezan a organizarte el día, o levantarte de noche varias veces.
- Estreñimiento que se instala, o necesidad de ayudarte con los dedos para evacuar.
- Infecciones urinarias repetidas.
- Dolor pélvico que dura más de unos días, o cicatrices que siguen molestando.
Andá directo a tu médica o a una guardia (sin escalas) si aparece:
- Sangre en la orina o en la materia fecal.
- Sangrado vaginal fuera de lo esperado (entre reglas, después de las relaciones o en la menopausia).
- Fiebre con dolor pélvico o urinario.
- Imposibilidad de orinar.
- Cambio brusco y sostenido del ritmo intestinal, o pérdida de peso sin explicación.
Pequeño diccionario de consultorio
- Periné / suelo pélvico: el conjunto de músculos y tejidos que cierra la pelvis por abajo. El protagonista de esta guía.
- Hipotonía: tono bajo; el músculo sostiene menos de lo que debería.
- Hipertonía: tono excesivo; el músculo vive contraído y agotado. Tan problema como la anterior.
- Incontinencia de esfuerzo: pérdidas con tos, risa, saltos o cargas.
- Urgencia / vejiga hiperactiva: ganas súbitas y difíciles de postergar, muchas veces con disparadores aprendidos.
- Prolapso: descenso de vejiga, útero o recto por ceder su sistema de sostén. Tiene grados; los leves son mayoría.
- Diástasis: separación de los rectos del abdomen, frecuente tras el embarazo. Se evalúa y se trabaja.
- Dispareunia: dolor en las relaciones sexuales. Nunca es normal; siempre se estudia.
- Vaginismo: cierre involuntario de la musculatura que impide o dificulta la penetración. Se trata, con excelentes resultados.
- Knack (gesto protector): contracción del suelo pélvico un instante antes de un esfuerzo.
- Pesario: soporte interno de silicona para el prolapso; cómodo, reversible, moderno.
- Hidratante vs. lubricante: el primero es de uso regular (mantenimiento de la zona); el segundo, para el momento íntimo. Equipo, no competencia.
Este capítulo es parte de Tu suelo pélvico te habla, el material educativo que acompaña los tratamientos del consultorio. Es información general: no reemplaza la consulta ni las indicaciones de tu profesional. Ante dolor, sangrado o síntomas nuevos, consultá primero.